Los malos humos: fumar pasivamente

abril 27, 2013

Fumar pasivamenteLas personas fumadoras no son sólo aquellas que fuman y tienen dependencia a la nicotina, sino también las que inhanlan el humo del tabaco involuntariamente. Las primeras que sonsideran “activas” y las segundas fumadoras “pasivas”.

Las leyes que regulan y protegen los derechos de las personas a la exposición de humo del tabaco no son un capricho, ya que se ha demostrado que la exposición  durante una hora al aire contaminado por tabaco (ACHT), equivaldría a fumarse tres cigarrillos. El humo que emite un cigarrillo encendido tiene concentraciones más elevadas de agentes que causan cáncer, que el humo que exhala un/a fumador/a, y contiene partículas más pequeñas lo que facilita el acceso a las células del cuerpo. Hay que tener muy claro que las personas expuestas a un ACHT reciben la nicotina y los tóxicos al igual que las que fuman. Respirar este aire en ambientes cerrados y sin ventilación da una explicación a por qué tienen riesgos asociados para su salud. De hecho, cada año mueren mínimo 700 habitantes españoles debido a la exposición involuntaria al ACHT. Estos fallecimientos afectan tanto a personas adultas como a menores de un año. Hoy se sabe que los actuales sistemas de ventilación no eliminan el ACHT, por eso es importante esforzarnos en mantener un aire limpio.


La atmósfera cargada de humo de cigarrillos puede ocasionar accesos de tos, irritación en los ojos y garganta, asma alérgica y hasta un ataque de angina de pecho, ya que estos lugares tienden a cargarse más de monóxido de carbono (CO). Esta gas incoloro posee una elevada toxicidad, debido a que una vez absorbido a través de la vía pulmonar, se combina con la hemoglobina formando la carboxihemoglobina (COHb). La COHb impide la fijación del oxígeno en los hematíes, lo que limita el abastecimiento del oxígeno al organismo. Desempeña un papel de primer orden en las lesiones en el feto, en el bajo peso al nacer, en el infarto agudo de miocardio, muerte súbita, arterioesclerosis y enfermedades respiratorias crónicas. Además de conocer los efectos causados por este gas, existen también otros componentes del tabaco que destacan por sus efectos nocivos en la salud, como son la nicotina y el alquitránEn el caso de la nicotina, estamos hablando de una sustancia psicoactiva responsable del fuerte potencial adictivo del tabaco, ya que sus efectos en el cerebro se producen en menos de 10 segundos una vez inhalado el humo, afectando rápidamente al sistema nervioso central y periférico, cardiovascular, endocrino, gastrointestinal y neuromuscular. Pero además de su potencial adictivo, hay que destacar que la nicotina es una sustancia tóxica, un potente veneno que se emplea en múltiples insecticidas. Por otro lado, el alquitrán es uno de los principales componentes sólidos de los cigarrillos, que se produce en la combustión del papel del cigarrillo y el tabaco. En él van una gran variedad de componentes, algunos son carcinógenos (benzo-a-pireno) o cocarcinógenos, con un papel activo en la génesis de los procesos tumorales en el organismo. Es el responsable del cáncer de pulmón, de otros cánceres y de diversas enfermedades respiratorias.


La evidencia actual muestra que el 50% de las personas que fuman van a morir a causa del tabaco: ningún otro factor de riesgo tiene esa importancia. La Agencia Internacional de Investigación sobre el Cáncer de la OMS (IARC), considera también al ACHT carcinógeno, siendo uno de los agentes más importantes de cáncer en personas que fuman de forma pasiva.


En España se ha regulado esta situación mediante la Ley 42/2010, que actualmente está siendo discutida para poder modificar la legislación de espacios libres de humo y fumar en los casinos. Los consejos generales de colegios oficiales de medicina, psicología, enfermería y dentistas se oponen a esta modificación alegando la gravedad de las consecuencias que tendría para la salud de los ciudadanxs y señalando al gobierno que desde la modificación de la Ley antitabaco aproximadamente 950.000 han dejado de fumar, con el consecuente ahorro en gasto sanitario. Esta argumentación toma como referencia los resultados del último informe del Ministerio de Sanidad acerca del impacto de esta Ley sobre la Salud Pública, que señala, entre otras cosas, que “un 11% menos de infartos en toda España supone un ahorro de costes sanitarios de 400 millones de euros al año”.

 



 

Tags: