¿Qué es la Terapia sistémica?

DSCN0785La Terapia sistémica es una disciplina terapéutica que se aplica ante cualquier problema psicológico. Su principal particularidad es que tiene en cuenta el contexto relacional y los patrones comunicacionales en los que nos desarrollarmos, desplazando la atención de lo individual a lo grupal. Estos contextos pueden hacer referencia a la familia, la pareja, el grupo de iguales, el colegio y/o el trabajo, entre otros. El estudio de las dinámicas disfuncionales dentro de estos sistemas, ayuda a comprender e intervenir en la búsqueda de una mejor calidad de vida de las personas.

Los orígenes de la Terapia sistémica están ligados a la evolución y desarrollo de la Terapia familiar sistémica, que tiene su inicio a mediados del S.XX en Estados Unidos. Basa sus principios en la Teoría General de sistemas (L. Von Bertalanffy) y la Teoría de la Comunicación Humana (P. Watzlawick). Ha recibido influencia de la Cibernética, la Biología, la Antropología, la Psicología social y ha producido un cambio sustancial en la forma de hacer psicoterapia. Los modelos del Constructivismo (Varela, Maturana), Constructivismo Social (Gergen y Goolishian) de la Escuela Narrativa (White y Epson) se han incorporado dentro del amplio espectro terapéutico de lxs profesionales que actúan en el ámbito de esta orientación de la psicología.

Algunos de los pioneros de esta disciplina han sido: G. Bateson, D. Jackson, J. Weakland, S. Minuchin y M. Bowen, quienes diseñaron y crearon modelos de trabajo con las familias, destacando la importancia del entorno sobre el comportamiento humano y viceversa. Dichos autores han formado parte de las principales escuelas sistémicas:

  • La escuela Internacional del MRI (Mental Research Institute), fundada por Jackson (1959) y en la que se encontró el primer Centro de Terapia Breve. Sus autores (Watzlawick, Segal, Fisch, Weakland), explican que la naturaleza de dicha terapia, incluso su brevedad, es una consecuencia de las premisas acerca del origen y manipulación de los problemas psiquiátricos. Su premisa fundamental defiende que los problemas persisten sólo si son mantenidos con el actual comportamiento de las/los pacientes y el de las personas con quienes interactúan. Si tal conducta que mantiene el problema es apropiadamente cambiada o eliminada, el problema se resolverá o desaparecerá, independientemente de su naturaleza, origen y duración. Una aportación relevante de esta escuela es que su modelo ha sido aplicado tanto a familias como a clientes individuales.
  • Brief Family Center de Milwaukee (1978), en donde se gestó el enfoque de Terapia Centrada en Soluciones (TCS), cuyo impulsor fue Steve de Shazer. Este autor ha llevado a la máxima expresión la búsqueda de excepciones al problema, recogiendo información detallada de las excepciones deliberadas o espontáneas en torno a la conducta sintomática, que han pasado desapercibidas para lxs clientes. Los presupuestos de dicha terapia están basados en el Constructivismo social (Los problemas que las personas traen a terapia tienen que ver con el tipo de significado que han consensuado entorno a ellos), parten de la confianza de los recursos de lxs clientes ( Las personas que acuden a tratamiento tienen capacidad suficiente para enfrentarse exitosamente a sus problemas, por lo que seguramente ya lo están haciendo en algunas ocasiones) y en el No – Normativismo ( El/la terapeuta acepta a lxs clientes tal y como son, limitándose a producir los cambios imprescindibles para que los problemas se disuelvan).
  • El enfoque terapéutico centrado en la estructura familiar fue desarrollado por Minuchin entre los años 1965 y 1970 que trabajó como director en la Clínica de Orientación infantil de Filadelfia, defendiendo que los procesos del sistema familiar se reflejan temporalmente en sus estructuras, centrándose en las variables de límites y jerarquías. La evaluación de este autor encuadra los síntomas dentro del ciclo vital de la familia, considerando que debido al estrés provocado por las transiciones evolutivas, el sistema familiar se adhiere a pautas de conducta que no se adaptan a las exigencias de la etapa actual. El objetivo terapéutico es adecuar las pautas transaccionales a las necesidades de los contextos evolutivos y social, para lo cual se induce una crisis que obligue a la familia a reequilibrarse sobre otra estructura más adecuada.
  • La Escuela estratégica, cuya cabeza más representativa es Haley, considera que la conducta sintomática es adaptativa y que, al responder a estructuras sociales anómalas, una persona debe conducirse de manera anómala. En este sentido, el síntoma de un/a niñx o un/a adultx es una forma de comunicación analógica que expresa otro problema familiar, pero también una solución (insatisfactoria), para los que están implicados en él, por lo que se deduce la existencia de una funcionalidad del síntoma dentro del contexto familiar o social. El cambio se basa en una estrategia general tendente a programar modificaciones por etapas, tanto respecto a la conducta sintomática como a la organización familiar, pretendiendo alterar la secuencia sintomática introduciendo congruencia en la jerarquía del sistema.
  • El Enfoque del Grupo de Milán se gestó en el Centro de estudios de la familia de Milán y estuvo compuesto por Selvini Palazzoli, Cecchin, Prata y Boscolo. Este enfoque postula que las familias con un/a paciente identificado/a en su seno están presas de patrones de interacción recursivos, regidos por la causalidad circular. Las secuencias conductuales susceptibles de ser observadas están gobernadas por las reglas del “juego familiar”. La meta terapéutica consiste en modificar la visión epistemológica que la familia tiene de sus propias relaciones y conductas, para lograr el cambio en la secuencia sintomática.